La Audiencia Provincial de Bizkaia ha condenado al propietario de una academia de inglés a un año de prisión y al pago de una multa de 1.080 euros por un delito de estafa que afectó a 13 familias. El condenado ofreció un curso de verano en Irlanda que finalmente no llegó a celebrarse.
Según determina la sentencia de conformidad, que ya es firme, el acusado regentaba en 2019 un centro de idiomas en Bilbao y ofertó el viaje a Dublín a familias de otras dos academias ubicadas en Barakaldo. A través de diversas reuniones con los progenitores de los alumnos menores de edad, el hombre prometió encargarse de la organización del viaje y del alojamiento con familias locales con el ánimo de obtener un beneficio patrimonial ilícito.
Cancelación por WhatsApp y apropiación de los pagos
Las familias afectadas llegaron a desembolsar un total de 37.050 euros para la realización de la actividad. Sin embargo, el acusado nunca tuvo voluntad de planificar dicho viaje y el 1 de julio de 2019, solo un día antes de la salida programada, envió un mensaje de WhatsApp comunicando la cancelación del curso.
Tras la notificación, los perjudicados no pudieron volver a contactar con él, constatando que había cerrado la academia y se había apropiado del dinero transferido a su cuenta bancaria.
Consignación de las indemnizaciones y suspensión de la pena
En la resolución judicial se recoge que el acusado consignó 37.500 euros para hacer frente a la responsabilidad civil, lo que ha permitido aplicar la atenuante de reparación del daño causado. Además de la pena de prisión y la multa, la Audiencia de Bizkaia establece que deberá indemnizar a cada familia con 500 euros en concepto de daños morales.
La ejecución de la pena de prisión ha quedado suspendida por un periodo de dos años, condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir y abone las indemnizaciones fijadas en un plazo máximo de dos meses.



