SOS Racismo Nafarroa ha hecho público un comunicado, fechado en Iruña el 1 de agosto, en el que denuncia "la escalada de violencia que se está produciendo en Ceuta" y rechaza "frontalmente, el discurso racista y alarmista que vuelve a presentar la migración como una amenaza para la seguridad nacional y la identidad colectiva".
La organización sostiene que "lo que estamos presenciando no constituye una 'crisis migratoria'", sino, según afirma en su escrito, "la expresión más descarnada de un régimen fronterizo construido sobre el racismo y el colonialismo, la externalización y militarización de las fronteras".
En su comunicado, SOS Racismo Nafarroa reivindica que "migrar es un derecho y un ejercicio profundamente político", y lo define como "la expresión de la capacidad de las personas para desafiar las fronteras que el sistema colonial ha impuesto para mantener el orden mundial y establecer jerarquía entre quienes pueden circular libremente y quienes son mano de obra desregularizada y exportable".
La entidad denuncia además lo que considera "el negocio multimillonario de la industria de las fronteras", señalando que "la gestión de las fronteras europeas ya no recae únicamente en los cuerpos policiales y los agentes fronterizos", sino que "se articula a través de una compleja red empresarial integrada por fabricantes de armamento, compañías aeroespaciales, desarrolladores de software, consultoras tecnológicas y empresas especializadas en inteligencia artificial". En este sentido, la organización se pregunta: "¿Quién obtiene beneficios de la militarización de las fronteras? ¿Qué empresas participan en este negocio y con qué mecanismos de control y transparencia? ¿Cuántas vidas más deben ponerse en riesgo para mantener un régimen fronterizo que convierte la movilidad humana en una amenaza y el sufrimiento en una fuente de beneficios?".
El comunicado apunta también a la relación entre España y Marruecos en este contexto, afirmando que "el Estado marroquí utiliza la migración como un instrumento de presión política y diplomática frente a la Unión Europea" y que "aprovecha estos episodios para reforzar su posición regional y consolidar su poder". No obstante, la organización advierte de que "reducir lo ocurrido a un conflicto diplomático entre Marruecos y España supone ocultar de nuevo las causas profundas y estructurales de las que el estado español es responsable directo".
SOS Racismo Nafarroa extiende su denuncia al ámbito local, asegurando que "esta lógica no termina en Ceuta" y que "continúa cada día en nuestras calles mediante el racismo institucional, las identificaciones policiales racistas, la discriminación en el acceso a la vivienda, al empleo, a la sanidad y a la educación".
Respecto a la cifra de víctimas en la frontera, el comunicado señala que "la cifra de personas muertas y desaparecidas no para de aumentar, ya son más de 50", y expresa "todo nuestro dolor y solidaridad con sus familiares y allegados", así como "todo nuestro apoyo incondicional para quienes migran ejerciendo su derecho a buscar una vida digna".
La organización acusa igualmente a las instituciones de "mirar hacia otro lado, escudándose en la falta de competencias mientras permiten que el racismo estructural e institucional siga organizando la vida cotidiana". El comunicado concluye con un llamamiento a "organizar una estrategia de autodefensa antirracista colectiva que se construya desde nuestros colectivos, desde nuestras calles", frente a quienes, en palabras de la entidad, "pretenden gobernar desde el miedo, el odio".



