La Comisión de Bomberos y Personal del Servicio de Emergencias, con el apoyo de los sindicatos ELA y LAB, mayoritarios y en representación de la plantilla de SOS Navarra, ha manifestado su "profundo malestar, preocupación y sorpresa" tras conocer a través de los medios de comunicación los acuerdos alcanzados en la Junta de Seguridad de Navarra sobre la implantación de una Plataforma Única de Emergencias, que incluye la derivación al 112 SOS Navarra de las llamadas recibidas en los números 091 y 062. La Comisión considera "especialmente grave" que una medida con un impacto tan importante sobre el funcionamiento de SOS Navarra y sobre la atención a las emergencias haya sido conocida por sus profesionales a través de la prensa, sin que previamente se les haya informado ni se les haya explicado el alcance de los cambios previstos, sus consecuencias operativas o los procedimientos asociados a su implantación.
La Comisión de Personal rechaza frontalmente la decisión de derivar al 112 las llamadas del 091 y del 062, al entender que esta medida supone "un grave error de planificación" que compromete la función esencial del Centro de Coordinación de Emergencias de Navarra. Según explica, el 112 fue concebido para atender situaciones de urgencia y emergencia, no para asumir la gestión indiscriminada de llamadas policiales de todo tipo, incluidas aquellas que carecen de carácter urgente, y convertirlo en receptor general de las llamadas policiales supone desviar recursos y atención de su misión principal: responder con rapidez y eficacia a las emergencias de la ciudadanía.
La Comisión advierte de que esta decisión puede generar una sobrecarga innecesaria del servicio y aumentar el riesgo de retrasos en la atención de emergencias reales, ya que mientras el personal atiende llamadas policiales no urgentes dispondrá de menos tiempo y recursos para gestionar incendios, accidentes, emergencias sanitarias, rescates o situaciones donde una respuesta rápida puede resultar determinante. "La seguridad de la ciudadanía no puede ponerse en riesgo por una decisión organizativa mal planteada", subraya. Además, considera que para desarrollar un nuevo modelo de coordinación y gestión de emergencias policiales no es necesario derivar la totalidad de las llamadas policiales al 112, ya que existen alternativas más adecuadas y seguras.
Por ello, la Comisión de Personal solicita que se abandone de inmediato el punto del plan referido a la derivación de las llamadas del 091 y del 062 al 112, y que se diseñe un procedimiento diferente y más eficaz que no suponga un aumento de riesgo ni para la plantilla ni para la ciudadanía navarra. La Comisión insiste en que la función de un operador de emergencias —triar y movilizar recursos ante incendios, accidentes, urgencias sanitarias o rescates— es "estructuralmente distinta" a la gestión de llamadas policiales, que responde a otra lógica, otros tiempos y otros criterios de actuación, y advierte de que mezclar ambas funciones en un mismo servicio "no es un problema de recursos ni de organización interna", sino "un error de diseño de base que ninguna garantía operativa puede corregir".
Tan preocupante como el contenido de la medida resulta, según la Comisión, la intención anunciada de implantar este sistema en las próximas semanas. La plantilla considera "una temeridad" abordar un cambio operativo de esta magnitud en pleno mes de agosto, cuando Navarra afronta algunas de las situaciones de mayor presión para el sistema de emergencias, como las altas temperaturas, el riesgo de incendios forestales o el incremento de actividad por eventos y fiestas populares, a lo que se suma que la sala de SOS Navarra funciona durante estas fechas con las limitaciones propias del periodo vacacional.
"No entendemos qué urgencia justifica poner en marcha un modelo de estas características sin que la plantilla haya sido informada adecuadamente, sin protocolos operativos conocidos y sin la formación necesaria para asumir nuevas responsabilidades", señala la Comisión de Personal de Bomberos y Protección Civil, que reclama planificación, pruebas, protocolos claros, recursos suficientes y profesionales debidamente formados. "La seguridad de la ciudadanía exige algo más que anuncios y titulares", concluye.



