Los restos localizados en la cola del embalse el pasado 4 de agosto han sido identificados como corresponden a un homicidio, según ha adelantado este miércoles Diario de Noticias.
Los restos humanos, diseminados en la orilla del embalse de Yesa en Sigüés (Zaragoza), fueron localizados por una familia que paseaba cerca de la muga con Navarra. El hallazgo tuvo lugar alrededor de las 19:00 horas en una playa cercana al pueblo abandonado de Escó.
Como ya adelantó Pamplona Actual en su día, entre los restos emergidos a la superficie había una cabeza y extremidades. Su aparición coincidió con el descenso del nivel del agua del embalse, que liberó lo que había permanecido sumergido.
Investigación acelerada
El juez de guardia del Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros autorizó el levantamiento de los restos y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Aragón. La Guardia Civil de Zaragoza asumió la investigación y abrió diligencias judiciales para esclarecer lo ocurrido.
Los hechos habrían ocurrido en un breve periodo anterior al descubrimiento. Ahora, la identificación de la víctima como vecino de Pamplona abre nuevas líneas de investigación para intentar resolver el caso.


