El Impuesto sobre Actividades de Juego, que grava también el azar en línea, se liquida en Navarra con una regla propia, distinta de la que rige en el llamado territorio común, es decir, en las comunidades sin régimen foral. La Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego, define el hecho imponible de ese tributo «sin perjuicio de los regímenes forales de Concierto y Convenio Económico» vigentes en Navarra y en el País Vasco. De esa salvedad nace un reparto que se rehace cada ejercicio y decide qué parte de lo recaudado termina en las arcas forales.
Dos administraciones para un mismo tributo
Ese reparto lo ordena el artículo 40 del Convenio Económico entre el Estado y la Comunidad Foral de Navarra. El precepto atribuye la exacción del impuesto, esto es, la potestad de exigirlo y cobrarlo, a la Comunidad Foral, a la Administración del Estado o a ambas «en proporción al volumen de operaciones realizado en cada territorio». Esa proporción se determina «en función del peso relativo de las cantidades jugadas a cada modalidad de juego» de jugadores residentes en Navarra y en territorio común, y se expresa en porcentaje redondeado en dos decimales. Ese mismo porcentaje se traslada después a las cuotas de los jugadores que no residen en España.
El cálculo baja a cada modalidad
Ese cálculo se hace modalidad a modalidad. En las plataformas con licencia en España se juega a la ruleta online, con una apuesta a un número o a un color en cada giro de la bola. En las modalidades que exigen identificar al jugador, la proporción de cada administración la fija con carácter general la residencia de quien juega. El Convenio resuelve además el supuesto contrario. Cuando una modalidad no exige identificar esa residencia, las cuotas liquidadas se imputan a una sola Administración, la del domicilio fiscal que tenga el sujeto pasivo, esto es, el obligado a pagar el impuesto, con las compensaciones que procedan después entre Administraciones.
Un umbral nuevo desde enero de 2026
Desde el 1 de enero de 2026 rige un umbral distinto. La Ley 4/2025, de 24 de julio actualizó la cifra umbral de volumen de operaciones de los artículos 19, 33 y 40 del Convenio y la fijó en doce millones de euros. La propia norma la considera fundamental para aplicar los puntos de conexión, las reglas que asignan cada tributo a una u otra Administración. Su disposición transitoria primera aplica el cambio a los períodos impositivos o de liquidación iniciados a partir de esa fecha, de modo que 2026 es el primer ejercicio que se liquida con ella.
¿Quién inspecciona y quién fija los tipos?
La inspección corresponde a los órganos de la Administración donde radique el domicilio fiscal del sujeto pasivo, o el de su representante si no reside en España, y surte efectos frente a todas las Administraciones competentes, incluida la proporción que corresponda a cada una. En la exacción, según el texto del Convenio fijado por la Ley 4/2025, la Comunidad Foral aplica las normas del Estado y puede elevar los tipos hasta un máximo del 20 por ciento de los estatales para los operadores con residencia fiscal en su territorio.
Una cifra modesta y al alza
Dentro del conjunto de la recaudación foral, la partida de este impuesto ocupa un lugar discreto. En el primer cuatrimestre de 2026 sumó 971.340 euros, por encima de los 921.661 euros del mismo tramo de 2025, según los datos de recaudación de la Hacienda Foral. Detrás de la cifra hay una actividad sujeta a licencia, con verificación de identidad, límites de depósito y herramientas de autoexclusión, y con un mensaje de juego responsable: conviene fijar límites propios y tener presente que se reserva a mayores de 18 años. Este medio ya dio cuenta de una etapa de juego online más móvil, regulada y orientada al usuario en España.
Seis meses de recaudación foral
A cierre de junio, la Hacienda Foral de Navarra sumaba 2.588,1 millones de euros de recaudación líquida acumulada, un 10,3% por encima de los 2.346,8 millones ingresados hasta la misma fecha de 2025, según el balance de recaudación del primer semestre. Los mismos datos de la Hacienda Foral sitúan el grado de ejecución en el 44,5% del presupuesto previsto para 2026. La cifra del impuesto solo llega hasta abril, dos meses menos que ese balance, y aun así queda muy por debajo del millón de euros frente a un total de miles de millones. El interés del tributo está en su método de reparto. Ese porcentaje con dos decimales fija de qué administración es cada euro que entra por esa vía y qué parte de las cuentas forales puede leer un residente en Navarra como dinero propio.






