Dos meses sin respuesta. Podemos Ahal Dugu Navarra vuelve a exigir al Partido Socialista de Navarra que apoye una moratoria integral sobre las plantas de biometanización, después de remitirle en junio una carta pidiendo que reconsiderara su posición sobre un despliegue que la formación califica de "especulativo y sobredimensionado". El silencio del PSN contrasta con la urgencia que los morados atribuyen a la cuestión: la moratoria acordada entre socialistas y UPN finaliza este mes de septiembre y, según Podemos, ya permite que proyectos continúen su tramitación.
"Pedimos al PSN que escuche al territorio, a sus pueblos y a su gente", ha señalado la coordinadora autonómica de Podemos Ahal Dugu Navarra, Neniques Roldán, en un comunicado que reclama "escuchar a las plataformas ciudadanas, al sector agrícola y a los colectivos ecologistas que llevan meses alertando de las consecuencias de este modelo".
Una votación dividida en el Parlamento
Podemos recuerda que el Parlamento de Navarra aprobó en junio una resolución instando al Gobierno foral a impulsar una moratoria integral hasta disponer de un marco normativo participado. La iniciativa contó con el apoyo de UPN, EH Bildu, Geroa Bai, PPN y Contigo-Zurekin, pero el PSN votó en contra. Una posición que la formación morada interpreta como contraria al territorio.
Sesma tensa la cuerda
El proyecto de planta de biometanización en Sesma, muy próximo a Lodosa, ha vuelto a poner el problema sobre la mesa. La Fundación Sustrai Erakuntza, en colaboración con la plataforma Stop Biometano Sesma-Lodosa, ha preparado un modelo de alegaciones populares y ha lanzado un llamamiento a ciudadanía, asociaciones y colectivos para que participen en el procedimiento. El plazo permanece abierto hasta el 25 de septiembre. Podemos anima a "informarse y participar" en este proceso.
El modelo que preocupa: 184.500 toneladas anuales
Podemos no se opone a la producción de biometano ni al aprovechamiento de residuos agrícolas y ganaderos. Lo que cuestiona es un modelo basado en grandes plantas sin planificación previa que determine cuántas necesita realmente Navarra, qué tamaño deben tener, dónde ubicarse y si existe residuo de proximidad suficiente.
En el caso de Sesma, el proyecto contempla el tratamiento de 184.500 toneladas de residuos anuales procedentes no solo de ganadería, agricultura e industria conservera, sino también de "otras actividades industriales", según la documentación recopilada por Sustrai Erakuntza.
Roldán ha alertado de las consecuencias: "Un modelo sobredimensionado puede traducirse en más camiones circulando por nuestros pueblos, residuos transportados durante kilómetros, malos olores y una mayor presión sobre nuestros campos, suelos y aguas, especialmente en un territorio que ya afronta problemas de contaminación por nitratos".
"La transición ecológica no puede hacerse a costa de los pueblos"
Podemos ha rechazado presentar como transición ecológica un modelo que "puede acabar necesitando trasladar enormes cantidades de residuos de un lugar a otro y generando más contaminación precisamente en las zonas rurales". La coordinadora ha apelado a la prevención: "Este verano hemos escuchado muchas veces que los incendios se apagan también con la prevención durante el invierno. Con la protección de nuestro territorio ocurre exactamente lo mismo".
"Los daños medioambientales, la pérdida de calidad de vida de nuestros pueblos y las consecuencias de una mala planificación se previenen ahora, cuando todavía estamos a tiempo de frenar proyectos especulativos y absolutamente sobredimensionados respecto a las necesidades existentes", ha añadido Roldán.
La formación ha cerrado con un mensaje al PSN: "Ahora es el momento de prevenirlos" y ha reclamado que reflexione "sobre la responsabilidad que tiene hoy en el futuro de nuestro territorio".






