CÍRCULO ROJO.-. Hay libros que no nacen como ficción, sino como necesidad. Una vida robada, de María Antonia De la Vallina Ferrao, es uno de ellos: un relato escrito desde la sinceridad y atravesado por la emoción, donde la autora reconstruye una existencia marcada por el desarraigo, la soledad y la búsqueda desesperada de afecto.
“Comencé a configurar la idea años atrás de escribir mis memorias”, confiesa la autora. Durante mucho tiempo, estos manuscritos quedaron dormidos, hasta que hace apenas dos años decidió rescatarlos y darles forma definitiva. El resultado es una obra que no pretende adornar la realidad, sino exponerla con crudeza: “La sinceridad y los sentimientos en toda la narración” son, para ella, los pilares fundamentales del libro.
Desde las primeras páginas, el lector se adentra en una infancia aparentemente feliz en Asturias, que pronto se fractura con el paso del tiempo, la enfermedad y el traslado forzoso. La autora rememora episodios de dureza temprana, castigos injustos, ausencia de ternura y una infancia llena de responsabilidades impropias de su edad. La narración se convierte así en un testimonio íntimo donde el dolor no se oculta, sino que se nombra.
El punto de inflexión llega con su traslado a México siendo apenas una niña, un viaje que marcará su vida para siempre. Allí se abre un escenario de contrastes: la promesa de un futuro mejor se mezcla con el control, la falta de libertad y una sensación constante de pérdida de identidad. A lo largo de la obra, De la Vallina va desgranando una vida atravesada por desengaños, abusos emocionales y carencias afectivas profundas.
“Quiero dar a conocer la cruda realidad de una vida llena de desengaños y falta de cariño”, explica. Y eso es precisamente lo que el lector encontrará: “Tristeza, abusos, desengaños, falta de amor y mucha soledad”, resume con una honestidad desarmante.
Pero Una vida robada no es solo el relato de una herida, sino también un ejercicio de memoria y supervivencia. Un libro dirigido “a todos aquellos que se sientan partícipes de mi experiencia”, como afirma la autora, y que interpela a quienes han sentido alguna vez el peso del abandono o la necesidad de reconstruirse desde dentro.
SINOPSIS
A través de esta triste historia personal se puede seguir el sufrimiento de una niña que, desde su temprana edad, fue manipulada por las personas que condicionaron toda su vida hasta su madurez. En ella se reflejan el dolor, los malentendidos y la lucha por conseguir el cariño que siempre le fue negado, así como las circunstancias que fueron moldeando su existencia.
AUTORA
María Antonia de la Vallina (Oviedo, Asturias, 1946). A los diez años sus padres la enviaron a vivir con sus tíos a México, donde realizó estudios superiores y de Psicología. A los veinte años regresó definitivamente a su tierra natal. La falta de cariño familiar y sus duras experiencias en la vida la llevaron a escribir su historia.






