El Ministerio de Cultura ha procedido este jueves a la devolución formal de un importante conjunto de bienes patrimoniales a las localidades de Brihuega y El Casar, en Guadalajara. Se trata de piezas que fueron entregadas en 1938 a la Junta de Incautación del gobierno de la República para protegerlas de los bombardeos de la Guerra Civil, pero que, tras el fin del conflicto, el régimen franquista mantuvo en depósitos estatales a pesar de las reclamaciones de las autoridades locales.
El acto, presidido por el ministro Ernest Urtasun en el Museo de Historia de Brihuega, supone un ejercicio de "reparación y homenaje" en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática. La identificación de las piezas ha sido posible gracias a una exhaustiva auditoría técnica sobre los fondos de los Museos Estatales, que ha permitido rastrear el origen de más de 7.070 bienes incautados en toda España.
Un tesoro oculto en el Museo Arqueológico Nacional
Entre los bienes restituidos a Brihuega destacan tres esculturas sepulcrales de alabastro y fragmentos de sarcófagos datados entre finales del siglo XV y principios del XVI. Estas piezas, procedentes de las iglesias de San Miguel, San Felipe y el Monasterio de Santa Ana, fueron depositadas en Madrid para su salvaguarda. Aunque el alcalde de la época solicitó su retorno al finalizar la guerra, el Servicio de Recuperación Artística de la dictadura nunca ejecutó la devolución, terminando las piezas dispersas en el Museo Arqueológico Nacional.
La cruz de El Casar y el patrimonio de la orfebrería
Asimismo, el proceso ha permitido la restitución de una cruz procesional de la parroquia de Nuestra Señora de La Asunción de El Casar. Esta obra de orfebrería, realizada por Juan Francisco Faraz hacia 1560, se encontraba custodiada en el Museo Nacional de Artes Decorativas. Tras ser exhibida en una exposición en 1941 y no ser reclamada en aquel momento, permaneció en los depósitos estatales durante más de 80 años.
A partir de ahora, estos bienes podrán ser visitados por el público en sus lugares de origen. La iniciativa del Ministerio de Cultura marca un hito en la gestión del patrimonio incautado, sumándose a otras restituciones recientes como las realizadas a la Fundación Giner de los Ríos o a los herederos de Pedro Rico, antiguo alcalde de Madrid.






