La cuarta fase de reurbanización del sureste del barrio de Txantrea ha concluido, tras 14 meses de trabajos, con la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento. Las obras, que comenzaron en noviembre de 2024, han afectado al cuadrante delimitado por las calles Artajona, Ezkaba, Etxarri Aranatz y San Cristóbal, además de las plazas del Reloj y del Euskera. A falta de pequeños remates, como la plantación de arbolado y arbustos, la zona ya luce sus mejoras.
Las obras han incluido la renovación total de redes y pavimentación de diversas calles y plazas, así como la ordenación de cruces y creación de pasos de peatones a nivel. Se han generado nuevas zonas verdes, sustituido el mobiliario urbano e instalado nuevo alumbrado. Además, se ha creado una rotonda en la confluencia de las calles San Cristóbal, Magdalena y Etxarri Aranatz para mejorar el tráfico.
Una transformación para el peatón
La reurbanización ha convertido las calles en áreas de preferencia peatonal, permitiendo el aparcamiento vecinal. Todas las calles cuentan ahora con plataforma única, sin resalto de bordillos, siendo accesibles. Se han creado circuitos en bucle para evitar el tráfico de paso, que antes utilizaba las calles para acortar el trayecto entre San Cristóbal y Ezkaba. La zona se plantea como de tránsito vecinal.
Las secciones de las calles han sido redimensionadas para contar con un carril de circulación y uno de aparcamiento. En la travesía de Espronceda, los aparcamientos en línea se han cambiado de lado y los cruces se han establecido en ángulo recto, adaptándose al tráfico vecinal. La nueva rotonda facilita la circulación, eliminando el cruce semaforizado y generando recorridos peatonales más permeables.
Nuevas plazas del Reloj y del Euskera
La plaza del Reloj ha visto eliminado el bloque edificado de la antigua sucursal de la CAN, aumentando su superficie con nuevas zonas verdes y espacios de estancia. Se ha instalado un aseo autolimpiable de uso público. En la plaza del Euskera, el diseño se ha modificado para mantener parte de su estructura original, mejorando la accesibilidad y potenciando las zonas verdes y el arbolado.
Desde hace más de quince años, se han llevado a cabo intervenciones en Txantrea para mejorar las infraestructuras. La cuarta fase de reurbanización y renovación de redes ha contado con un presupuesto de 7.459.819,40 euros, aportado por el Ayuntamiento de Pamplona y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. El Gobierno de Navarra ha financiado parte del proyecto a través del Plan de Infraestructuras Locales.
En fases anteriores, se han realizado mejoras en diversas calles del barrio, abarcando desde la renovación de pavimentación y redes hidráulicas hasta la sustitución del alumbrado público. Estos esfuerzos han buscado modernizar el barrio, que se edificó en la década de los 50 y apenas había recibido intervenciones significativas en sus infraestructuras en más de medio siglo.






