La Catedral de Pamplona acogerá este domingo, 28 de junio, una ordenación que sumará seis nuevos ministros a la Archidiócesis de Pamplona-Tudela: tres sacerdotes y tres diáconos formados en el Seminario Conciliar de San Miguel Arcángel, a excepción de uno de los diáconos, monje del Monasterio de Leyre.
El arzobispo Florencio Roselló presidirá a partir de las seis de la tarde una eucaristía abierta a todos los fieles de la diócesis. Será su tercera ceremonia de ordenaciones desde que tomó posesión del cargo en enero de 2024.
Perfiles que vienen de la medicina, la enfermería y la ingeniería
Los tres nuevos sacerdotes son Manuel Torralba Lizasoain, de 31 años y natural de Tafalla, graduado en Medicina; Jon Díaz Elduayen, de 36 años y vecino de Villava, que trabajó trece años como técnico en cuidados auxiliares en la Clínica San Miguel de Pamplona; y David Gutiérrez Setas, también de Tafalla, de 51 años, el mayor del grupo, que lleva años vinculado a la pastoral en Burlada.
Los tres diáconos son Andoni Gastaminza Gorriti, de 33 años, maestro de Educación Primaria que ejerce en el valle de Baztán; Miguel Arrieta Eguren, de 35 años, ingeniero de Telecomunicaciones doctorado en Reino Unido; y Borja Vaíllo Usón, el más joven con 27 años, filósofo por la Universidad de Navarra e ingresado en el Monasterio de Leyre en 2021.
Se trata de un grupo de perfiles académicos y profesionales notablemente variados, que han llegado al sacerdocio o al diaconado tras carreras consolidadas en ámbitos ajenos a la Iglesia.
"No renuncian a vivir, han descubierto una manera más plena de hacerlo"
El arzobispo Roselló se refirió a ellos esta semana en una carta publicada en el semanario diocesano La Verdad. En ella subrayó que se trata de "jóvenes normales, que viven en nuestro mundo", y rechazó la imagen de quienes ven en la vocación religiosa una renuncia: a su juicio, son personas que "han entregado su vida no porque valga poco, sino precisamente porque vale mucho".
Los propios ordenandos han compartido sus testimonios. Gutiérrez Setas, el de mayor edad, reconoce haber resistido durante años una llamada que le generaba "respeto, incluso miedo": "Al final fue mejor hacer las cosas a su manera y no a la mía", confiesa. Díaz Elduayen destaca el papel de su entorno: "Mi familia y mis amigos están felices porque me ven feliz".
La ceremonia del domingo está abierta a todos los fieles de la Archidiócesis.









