El Club Atlético Osasuna firmó una victoria de fe y coraje en El Sadar tras imponerse por 3-2 al Real Oviedo. En un encuentro marcado por la intensidad y las alternativas en el marcador, los pupilos de Alessio Lisci supieron sufrir para darle la vuelta a un partido que se decidió en el tiempo de descuento, desatando la locura en la grada navarra.
Budimir responde al dominio visitante
El choque comenzó con ocasiones para ambos bandos, con intervenciones destacadas de Sergio Herrera y Aarón. Aunque Osasuna se hizo con el control del juego mediante las botas de Aimar Oroz, fue el Real Oviedo quien golpeó primero. En los compases finales del primer tiempo, F. Viñas adelantó a los asturianos con un certero remate de cabeza a la salida de un córner.
La reacción local fue inmediata. Tras un gol anulado por mano a Budimir que generó polémica, el delantero croata no perdonó en el minuto 45. Tras un centro preciso de Javi Galán, el ariete conectó un cabezazo inapelable para poner las tablas antes del descanso.
Remontada épica en el tiempo de descuento
La segunda mitad mantuvo el guion de ida y vuelta. Pese a que Budimir estrelló un balón en el larguero, fue nuevamente el conjunto visitante quien tomó ventaja gracias a un tanto de A. Reina, aprovechando otra acción de estrategia. Ante esta situación, el técnico rojillo movió el banquillo con un triple cambio que resultó determinante.
La insistencia de Osasuna tuvo premio en otra jugada a balón parado: Boyomo asistió de cabeza para que Budimir firmase su doblete particular y estableciera el 2-2. Con el empuje de la afición, el equipo buscó el triunfo hasta el final. Fue en el minuto 93 cuando Víctor Muñoz aprovechó un rechace dentro del área para marcar el gol de la victoria definitiva.
Con este resultado, el equipo navarro suma 22 puntos en la clasificación tras veinte jornadas disputadas. El próximo reto de los rojillos será el sábado 24 de enero frente al Rayo Vallecano en territorio madrileño.






