Berriosuso se prepara para vivir un intenso fin de semana festivo. Desde este viernes, 29 de agosto, hasta el domingo 31, el concejo del valle de Berrioplano acoge un variado programa que combina tradición, deporte, gastronomía y música para todos los públicos.
La jornada inaugural arranca este viernes con las semifinales del campeonato de pelota, pero el verdadero pistoletazo de salida llegará a las 18:00 horas, con el esperado txupinazo, acompañado del bailable Ingurutxo de Berriosuso, el desfile de comparsas y gaiteros y el tradicional bandeo de campanas. Antes, el pueblo ya habrá disfrutado de la gigantada txiki y de la emotiva imposición de pañuelos a los nacidos en 2024.
El viernes incluye también propuestas para los amantes de la gastronomía, como el concurso de tortilla de patata y la salchichada popular, así como teatro, mini disco en el frontón y una potente noche musical con Kaos Rural y Soletikan, seguidos por el Dj Esparza hasta la madrugada.
El sábado 30, las actividades comenzarán con la carrera infantil Race Kids y la comida de migas y calderetes autogestionados. Por la tarde, el taller de circo de Zirika Zirkus acercará a pequeños y mayores al mundo de la acrobacia y los malabares, mientras que el frontón acogerá la final del campeonato de pelota. La jornada se cerrará con la cena popular de disfraces por cuadrillas y la música de Luziano y Dj FRZ hasta altas horas de la madrugada.
El domingo 31, último día de fiestas, se dedicará a la convivencia intergeneracional. Tras la misa y el almuerzo-concierto para las personas mayores, la mañana seguirá con una exhibición de deporte rural y una gran paellada popular. Por la tarde, el protagonismo será para los juegos de agua con el torykawa, el torneo de mus y el Dj ‘tardeo ochentero’, antes de poner el broche final con la tradicional chocolatada y el fin de fiestas a las 20:00 horas.
Con este programa, Berriosuso vuelve a reivindicar el espíritu participativo y comunitario de sus fiestas, donde vecinos y visitantes podrán disfrutar de un ambiente festivo en el que no faltan la música, la gastronomía ni las tradiciones locales.