El grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Pamplona ha criticado el inicio de un nuevo proceso participativo para la elaboración de un Plan de Euskera, al considerar que se trata de una iniciativa innecesaria, alejada de las verdaderas preocupaciones de los pamploneses y basada en una visión ideológica de la política lingüística.
Desde el PP recuerdan que, a estas alturas, “no existe ningún problema de acceso al euskera. Quien ha querido estudiar o aprender esta lengua ha podido hacerlo sin dificultad, con apoyo tanto del Ayuntamiento como del Gobierno de Navarra. Tras décadas de políticas de fomento, recursos públicos y oferta formativa suficiente, insistir en nuevos planes supone una reiteración artificial de un debate que está ya superado para la mayoría de la ciudadanía”.
“Pamplona no necesita más planes de euskera. Necesita que su Ayuntamiento se centre en garantizar la seguridad, la convivencia y la calidad de vida de los vecinos”, han señalado los populares.
En este sentido, recuerdan que la seguridad ciudadana no deja de empeorar, con episodios recientes que han generado una enorme preocupación social, como el caso de la narcobajera conocida en los últimos días, que pone de manifiesto la falta de control y de respuesta eficaz por parte del equipo de gobierno.
El Grupo Popular considera que es irresponsable priorizar procesos participativos ideológicos mientras se multiplican los problemas de inseguridad, se degrada el espacio público, el acceso a la vivienda sigue sin recibir una respuesta eficaz y los vecinos sienten que el Ayuntamiento no está atendiendo sus verdaderas necesidades.
Además, advierten de que este tipo de planes vuelven a introducir elementos de imposición y discriminación, especialmente hacia quienes quieren expresarse en castellano o acceder a un empleo público sin que el conocimiento del euskera sea un requisito desproporcionado. “Las lenguas son un vehículo de comunicación, no un instrumento político ni un mecanismo de exclusión”, subrayan.
Por último, el Partido Popular insiste en que el euskera no es patrimonio de ningún partido ni de ninguna ideología, y que su protección y promoción deben hacerse desde el respeto a la libertad individual y a la realidad sociolingüística de Pamplona, no desde la imposición ni desde acuerdos políticos como los firmados por el equipo de gobierno con el apoyo del PSN.
“Pamplona necesita un Ayuntamiento centrado en los problemas reales: seguridad, convivencia, vivienda, limpieza y servicios públicos. Todo lo demás es ruido ideológico que no mejora la vida de los ciudadanos”, concluyen.






