La asociación de víctimas del terrorismo Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha criticado públicamente al alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, por unas declaraciones que, a su juicio, resultan “indignas” al equiparar el apoyo institucional a un club deportivo con la presencia de referencias a presos de la organización terrorista ETA en actos públicos.
Desde Covite consideran que “no se puede comparar el respaldo a una entidad deportiva con el apoyo a personas condenadas por asesinato o por colaborar en atentados terroristas”. La organización sostiene que este tipo de comparaciones banalizan la gravedad de los crímenes cometidos por la banda armada y suponen una falta de respeto hacia las víctimas.
La asociación también ha señalado a la organización de la carrera a favor del euskera Korrika, promovida por AEK. Según Covite, la entidad organizadora tiene “una responsabilidad directa” para evitar que la prueba se convierta en un espacio donde se exhiban fotografías o mensajes de apoyo a antiguos miembros de ETA condenados por delitos de terrorismo.
En su crítica, la organización plantea además una comparación para ilustrar su postura: se pregunta si las instituciones aceptarían que en un evento público se portaran retratos de agresores sexuales o de personas condenadas por violencia machista. Con este argumento, Covite pretende subrayar que ningún acto social o cultural debería servir como plataforma para homenajear a quienes han sido condenados por delitos graves.
El posicionamiento de Covite vuelve a situar en el centro del debate la presencia de simbología vinculada a presos de ETA en determinados actos públicos, una cuestión que continúa generando controversia en Navarra y el País Vasco, especialmente en iniciativas de gran visibilidad social como la Korrika.





