Alessio Lisci compareció este viernes en rueda de prensa para hablar del partido de este sábado en Getafe (21:00 horas, Coliseum). El entrenador de Osasuna no dudó en elevar la temperatura del encuentro desde el primer momento: "Es una final. En las finales no hay opción de empate y mañana sí la hay, pero es una final, un partido de dentro-fuera".
Para Lisci, el componente mental será clave. El técnico reconoció que el equipo ha perdido algo de confianza en los últimos partidos y que recuperarla es una prioridad antes de saltar al campo. "Hemos merecido más en los últimos encuentros y ese punto de presión se ha notado", admitió, pidiendo a los suyos que salgan con "la cabeza limpia y reseteada de cero".
El preparador italiano también advirtió de que el Getafe es un rival mucho más completo de lo que a veces se reconoce. "Todo el mundo se equivoca al hablar de ellos como si solo fueran físicos y competitivos. Hacen muchas cosas bien, no es casualidad. Su entrenador lleva años con el mismo proyecto y eso se nota", señaló.
Sobre la situación clasificatoria, Lisci fue directo: Osasuna tiene su destino en sus propias manos y no puede desperdiciarlo. "Tenemos la suerte de que depende de nosotros. Tenemos que centrarnos en nuestro partido y ya está", zanjó.
El técnico también lamentó la ausencia de afición rojilla en el Coliseum, aunque confía en que los seguidores acompañen al equipo desde casa. "Ya no hay palabras para ellos, son increíbles, y no tenerlos es una lástima. Pero que confíen en nosotros al 100%, porque mañana lo van a ver", prometió.


