El Gobierno de Navarra ha autorizado, en su sesión de hoy, a la sociedad pública NICDO la contratación de las obras del Planetario de Pamplona, por un importe de 3.172.946,25 euros. Según los plazos previstos, los trabajos comenzarán a finales de este 2026, lo que permitiría reabrir el nuevo Planetario en la segunda mitad de 2027.
El planetario sufrió un incendio el 14 de enero de 2025 que destruyó la sala Tornamira, que acogía la cúpula, y diversas instalaciones interiores. La necesidad de reconstruir el edificio se ha aprovechado para diseñar un plan estratégico de renovación y redefinición de usos, con el objetivo de volver a situar al Planetario de Pamplona como un centro de referencia, no solo como emisor de contenidos en el campo de la divulgación científica, sino como un agente activo en un ecosistema de aprendizaje, innovación y creación contemporánea.
Características del nuevo proyecto
El proyecto, realizado por el estudio TYM Asociados tras ganar el correspondiente concurso, permitirá actualizar una estructura que cuenta ya con 33 años de existencia. Entre las novedades, destaca el incremento del espacio de uso público, que pasa de 725 metros cuadrados útiles a 2.178 metros cuadrados, el 85% de la superficie total, de los cuales 110 metros cuadrados corresponderán al nuevo espacio de la terraza exterior, que se abrirá a eventos, actividades y observaciones astronómicas desde una ubicación única. No se modificará, sin embargo, el volumen constructivo ni su silueta reconocible en el entorno del parque Yamaguchi de Pamplona.
La primera planta en altura, la que ocupa en la actualidad el semisótano del edificio, se configura como un espacio abierto y polivalente, donde podrán acogerse exposiciones y talleres en una superficie de 412 metros cuadrados, con una zona de ágora, mediateca y espacios para talleres grupales y otras actividades. Esta planta quedará además abierta hacia el exterior, con una zona de restauración —de la que carecía el anterior proyecto— con cafetería interior y terraza exterior proyectada hacia el parque. Se creará también una nueva zona de graderío exterior que conectará el edificio con la terraza del bar, en la que se ubicarán actividades como cine de verano, conferencias o eventos musicales.
En la planta principal se mantendrá el acceso actual, mejorándose su accesibilidad tanto a la taquilla como a la tienda. El resto de la planta quedará en un único nivel, con una zona expositiva de 656 metros cuadrados, el acceso al auditorio —ampliable, con una conformación de 288 butacas y aforo ampliable a 480 personas— y el acceso a la sala Tornamira. Esta sala, que mantiene su superficie anterior, presenta como novedad, única entre las salas de proyecciones de los planetarios europeos, la posibilidad de ocultar las butacas en el suelo, multiplicando las opciones de uso del espacio.
En cuanto a la dotación tecnológica, la cúpula volverá a contar con un proyector de estrellas digital (modelo optomecánico Megastar II-C), con una pantalla seamless de 19,6 metros de diámetro y un sistema de videoproyección de 8K basado en nueve proyectores de alto contraste y alta luminosidad, lo que proporcionará un espacio mucho más inmersivo, moderno y avanzado tecnológicamente.
De acuerdo con el plan estratégico, la nueva configuración arquitectónica irá acompañada de una nueva programación que, además de la ciencia y el cosmos, sumará otras áreas de estudio y divulgación como el humanismo, los nuevos medios, la investigación interdisciplinar o el diseño.





