UPN ha registrado este jueves por la mañana en el Parlamento de Navarra y en el Ayuntamiento de Pamplona una declaración en la que ambas instituciones manifiestan su "apoyo y solidaridad con la Ciudad Autónoma de Ceuta y con todos los y las ceutíes ante el asalto sufrido los pasados 30 y 31 de julio y las situaciones que, como consecuencia de éste, han alterado la normalidad, la seguridad y la convivencia en la ciudad".
La declaración presentada por la formación foralista lamenta la pérdida de más de un centenar de personas que trataban de llegar a Ceuta y condena las actuaciones violentas que se están cometiendo, en especial las agresiones sexuales sufridas por niñas y mujeres.
Asimismo, condena los "insultos, amenazas, intimidaciones o cualquier forma de coacción dirigidos contra periodistas y profesionales de los medios de comunicación por parte de una minoría de las personas asistentes a la concentración frente al Ayuntamiento de Pamplona", y reafirma la defensa de la libertad de prensa y del derecho de los profesionales de la información a desarrollar su trabajo con plena libertad y seguridad.
Por otro lado, la propuesta de UPN, que califica lo ocurrido de "ataque sin precedentes a la integridad territorial de España", reafirma de manera expresa la "españolidad de Ceuta, como parte integrante de España", y reprueba la "insuficiente y tardía respuesta del Gobierno de España ante la gravedad de estos hechos". A este respecto, muestra su desacuerdo con que no se hayan adoptado desde el primer momento medidas suficientes para garantizar el control efectivo de la frontera y evitar con ello la situación extraordinaria que, a su juicio, ha roto la normal convivencia existente con anterioridad en la ciudad autónoma.
Por ello, UPN insta al Gobierno de España a adoptar, con carácter urgente, todas las medidas necesarias, entre ellas la devolución a sus países de origen cumpliendo la legalidad internacional, para restablecer plenamente la normalidad en Ceuta y resolver cuanto antes la situación generada, garantizando la seguridad, la convivencia y el adecuado funcionamiento de los servicios públicos.
La declaración reclama además una protección eficaz de las fronteras españolas y, por tanto, europeas, en Ceuta, reforzando los medios humanos, técnicos y materiales necesarios y evitando que la presión migratoria pueda ser utilizada como instrumento de coacción política o diplomática de Marruecos contra España.
Finalmente, el texto reconoce la labor desarrollada por las autoridades ceutíes, con el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta a la cabeza, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los servicios de emergencia, los profesionales de los servicios públicos y las entidades sociales y del tercer sector que trabajan sobre el terreno, y agradece su esfuerzo para garantizar la seguridad, la atención humanitaria y la convivencia.






