Carlos Alcaraz ya tiene cita con la historia en Melbourne. El número uno del mundo se ha metido en su primera final del Open de Australia tras una semifinal épica ante Alexander Zverev, resuelta en cinco sets y más de cinco horas y media de batalla, que se ha convertido en la más larga jamás disputada en esta ronda del torneo oceánico. El español, que llegó a ir dos sets arriba y después sufrió calambres y un bajón físico evidente, terminó imponiéndose por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5, en un ejercicio de resistencia y fe que encendió al público del Rod Laver Arena. “Nunca pensé en retirarme, odio rendirme”, explicó después, aún con las huellas del esfuerzo marcadas en la pista dura australiana.
Al otro lado de la red le espera Novak Djokovic, el dominador absoluto de Melbourne Park. El serbio, que busca su vigésimo quinto Grand Slam, llega a la final tras tumbar en otra maratón de cinco sets al vigente campeón, Jannik Sinner, en un duelo de cuatro horas y nueve minutos en el que remontó y acabó imponiéndose con su ya clásica mezcla de temple y experiencia en los momentos decisivos. A sus casi 39 años, Djokovic ha ganado las diez finales de Australian Open que ha disputado y persigue un nuevo registro inédito en la historia del tenis, masculino y femenino.
El choque entre ambos reeditrá la rivalidad que protagonizan desde hace dos años en la cúspide del circuito. Alcaraz llega a la final con la posibilidad de convertirse en el hombre más joven en completar el Grand Slam de carrera, superando a Rafael Nadal, ya que el título australiano es el único grande que falta en su palmarés tras conquistar Wimbledon, Roland Garros y el US Open. Djokovic, por su parte, ve en esta final la opción de agrandar aún más su legado y recuperar trono en un grande después de tres años sin levantar un título de esta categoría. El cara a cara entre ambos favorece por la mínima al serbio (5-4), en una serie de partidos casi siempre resueltos al límite y que han ido marcando el relevo de poderes en la élite.
La final se disputará este domingo 1 de febrero en la pista central del Rod Laver Arena, en Melbourne Park. El duelo está programado para arrancar en torno a las 9:30 de la mañana hora peninsular española, con retransmisión a través de Eurosport y la plataforma HBO Max. En España, el encuentro se vive con ambiente de gran acontecimiento deportivo, no solo por la magnitud del rival, sino por lo que hay en juego: un título que podría consagrar definitivamente a Alcaraz como heredero de la era Nadal y un posible punto de inflexión en la hegemonía de Djokovic en su jardín australiano





