La banda navarra Ni Ez ha lanzado oficialmente su segundo single bajo el título “Oroimina”, una propuesta musical que se presenta como una oda a la memoria del fútbol de antes. El tema evoca con nostalgia una época de campos de tierra, rodillas raspadas y el icónico balón Mikasa, alejándose de las dinámicas actuales de las redes sociales para reivindicar una infancia libre y el juego colectivo.
Un homenaje a Osasuna y al fútbol popular
La canción es, fundamentalmente, una mirada profunda al viejo Osasuna y al ambiente que se respiraba en las gradas hace no tanto tiempo. A través de sus letras, el grupo describe una adolescencia marcada por la ausencia de restricciones, el humo de las bengalas, el olor a tierra mojada y el sabor del patxarán, elementos que configuraban el fútbol como un símbolo de identidad popular en lugar de un negocio capitalista.
“Oroimina” se define así como una historia de amor hacia el antiguo graderío del estadio El Sadar, firmando un manifiesto de "odio eterno al fútbol moderno" que busca conectar con las generaciones que vivieron el deporte desde la pasión y el barro.
Producción y rodaje en escenarios emblemáticos
El tema ha sido grabado y masterizado por el reconocido técnico Iker Piedrafita en El Sótano Estudio, ubicado en Artica, contando con la producción de la propia banda. Para acompañar el lanzamiento, Ni Ez ha estrenado un videoclip rodado por Oier Albiztur y Yerai Duran.
Las localizaciones del vídeo refuerzan el mensaje de la canción, habiéndose filmado en el campo de fútbol Itxealde de Lakuntza y en el propio estadio El Sadar de Pamplona. El sencillo ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales para su escucha y visualización.







