La Junta Directiva de Club Atlético Osasuna se ha reunido esta tarde con carácter extraordinario para analizar los incidentes registrados al término del encuentro frente al Real Madrid en el estadio de El Sadar.
El órgano rector del club navarro expresó, en primer lugar, su “honda preocupación” por las escenas de violencia que se produjeron en el fondo sur del estadio, así como por los momentos de angustia y pánico que vivieron numerosos aficionados cuando abandonaban el recinto tras celebrar la victoria de su equipo. La directiva subrayó la gravedad de unas imágenes que, según señalaron, no representan el espíritu de la entidad ni el comportamiento habitual de su masa social.
En el plano institucional, la directiva agradeció expresamente las declaraciones realizadas esta misma mañana por el portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, con cuyas valoraciones y propuestas aseguró coincidir plenamente. En este contexto, la Junta Directiva ha anunciado que solicitará próximamente una reunión con el Ejecutivo foral para abrir un debate conjunto sobre la responsabilidad y el liderazgo en materia de seguridad en los eventos que se celebran en El Sadar, dando a entender que está abierto a la posibilidad de pedir que sea Policía Foral la que se encargue de la seguridad en el estadio.
Al mismo tiempo, el club quiso poner en valor la actitud cívica de la inmensa mayoría de los espectadores que asistieron al encuentro del pasado sábado, rechazando de forma contundente cualquier intento de criminalización generalizada de la afición rojilla. Desde la entidad se insistió en que los hechos deben analizarse con rigor y sin caer en juicios colectivos que perjudiquen la reputación de quienes acudieron al estadio de forma pacífica.
Como principal medida adoptada en la reunión, la Junta Directiva acordó la creación de una comisión independiente encargada de investigar lo sucedido. Este órgano estará integrado por Mikel Vivanco, responsable del Departamento de Operaciones y Atención al Socio y Peñas; Endika Rodríguez, miembro del Órgano para la Defensa del Socio; y Celso Galar, representante del Órgano Disciplinario. Su cometido será analizar los testimonios recabados, tomar declaración a testigos e implicados y reunir toda la información necesaria para esclarecer con la mayor exactitud posible lo ocurrido.
La comisión contará con plenas garantías de independencia y tendrá la capacidad de determinar, si procede, las responsabilidades derivadas de los incidentes o incluso promover acciones legales. Además, podrá proponer medidas concretas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse en el futuro. El club, por su parte, se comprometió a facilitar todos los recursos necesarios para que la investigación se desarrolle con transparencia y para que socios y aficionados puedan conocer de manera clara cómo se desencadenaron los acontecimientos y cuál fue la actuación de las distintas partes implicadas.Con este comunicado, Osasuna busca enviar un mensaje de firmeza, transparencia y colaboración institucional, en un momento en el que el club se enfrenta no solo al análisis de unos hechos lamentables, sino también al reto de preservar la convivencia y la imagen de una afición históricamente reconocida por su pasión y compromiso.







