El edil de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Pamplona, Endika Alonso, se ha referido este viernes al desalojo de una bajera ocupada en el barrio de Azpilagaña, destacando que la intervención se realizó “por orden judicial” y que se desarrolló “sin ningún incidente”.
Alonso explicó que “para poder intervenir en esa bajera de manera definitiva era imprescindible que hubiera una denuncia”, un requisito que, según señaló, no se había producido durante “2 años y pico”, pese a las actuaciones previas de la Policía Municipal mediante multas, patrullajes e intervenciones directas.
El concejal detalló que la solución llegó “cuando la persona propietaria de la bajera ha interpuesto una denuncia y de manera, vamos a decir, bastante rápida el juzgado ha admitido esa orden de desalojo”, y precisó que la Policía Municipal actuó “como policía judicial en auxilio del juzgado”.
Sobre el tapiado de la bajera, Alonso indicó que la actuación se ha completado y permitió poner fin a la situación, subrayando que “aunque ya sabemos que muchas veces las miradas y las acusaciones van directamente al consistorio, de todo lo que sucede… ha actuado todo lo que ha podido”.
El concejal recordó que existen otras bajeras bajo vigilancia en la ciudad, en barrios como Rochapea y San Jorge, y precisó que “cada una de las situaciones es diferente”, señalando que “no se puede hacer una estrategia única para el tema de las bajeras”. Sobre estos casos, indicó que “hay bajeras en las que hay menores, cada una de ellas tiene una intervención diferente” y que todas están “bajo vigilancia de Policía Municipal”, con actuaciones intensas en cada caso.







