Tras los desencuentros entre el PSN y el equipo de Gobierno de Pamplona de esta semana a cuento del protocolo entre Pamplona y MCP sobre la comarcalizacion del servicio de bicicletas, la portavoz socialista de Pamplona, Marina Curiel ha anunciado que su formación han solicitado formalmente al equipo de gobierno municipal la convocatoria de una reunión de seguimiento del acuerdo político que hizo posible la moción de censura y configuró el actual escenario en el Ayuntamiento de Pamplona. Marina Curiel ha subrayado la necesidad de evaluar el grado de cumplimiento de los compromisos adquiridos, y ha obviado los últimos roces con el equipo de Gobierno sobre las bicicletas eléctricas.
Según ha explicado Curiel, la petición se dirige al grupo que lidera el gobierno local, EH Bildu, y responde a un ejercicio de “responsabilidad institucional”. El objetivo, ha señalado, es “evaluar el grado de cumplimiento, fijar prioridades compartidas y reforzar la estabilidad necesaria para seguir trabajando por Pamplona e impulsar proyectos de ciudad”.
La portavoz socialista ha recordado que el acuerdo político permitió “superar una etapa de bloqueo institucional y abrir un tiempo nuevo” basado en el diálogo, el respeto institucional y la búsqueda de mayorías progresistas. Entre sus ejes principales figuran ámbitos como la convivencia, la memoria, la seguridad, la igualdad, la vivienda asequible, la movilidad sostenible, el reequilibrio entre barrios, el impulso cultural y la dinamización económica, además de mecanismos explícitos de seguimiento y evaluación.
Curiel ha defendido que, gracias a ese pacto, la ciudad “recuperó su capacidad de iniciativa política”, se reforzó la normalidad institucional y se situaron en la agenda municipal debates y proyectos que inciden directamente en la vida cotidiana de la ciudadanía. En este contexto, ha insistido en que el PSN seguirá ejerciendo una oposición “exigente, constructiva y útil, orientada a resultados”.
A preguntas de los periodistas, la portavoz ha reconocido avances visibles en la ejecución de los compromisos, especialmente en materia presupuestaria, aunque ha reclamado “más ambición” en algunos de los puntos clave del acuerdo. En concreto, ha señalado el Plan de Convivencia como uno de los elementos centrales de la legislatura, cuyo desarrollo considera más lento de lo deseado, y ha exigido que quede aprobado antes de que finalice el mandato.
Junto a ello, ha citado como compromisos ya cumplidos actuaciones como el paseo de Sarasate o Velasco, mientras que otros proyectos —como nuevas fases de Pío XII, el futuro del Monumento a los Caídos o la propuesta del ascensor entre Azpilagaña y Abejeras— se encuentran en fase de ejecución.
“El PSN de Pamplona seguirá defendiendo los acuerdos cuando son buenos para la ciudad, pero también reclamando su cumplimiento con la misma firmeza”, ha concluido Curiel, subrayando que la prioridad de su grupo es que Pamplona avance con estabilidad, diálogo y resultados concretos para la ciudadanía.







