El Gobierno Vasco ha dado un paso fundamental para la recuperación de la antigua central de Lemoiz tras aprobar la transmisión de los terrenos a Azpilur (anteriormente Sprilur). Este movimiento administrativo desbloquea formalmente el proyecto de adecuación de las instalaciones, cuyo objetivo final es albergar futuros proyectos de acuicultura en un entorno que ha permanecido paralizado durante décadas.
Refuerzo estructural del dique exterior
Como parte de esta estrategia de recuperación, Azpilur Euskadi adjudicó a finales de 2025 las obras de reparación del dique exterior, una intervención crítica que cuenta con un presupuesto aproximado de 2,5 millones de euros. Los trabajos, que ya se encuentran en ejecución, tienen un plazo previsto de 10 meses.
La intervención técnica se centra en el refuerzo del talud exterior a lo largo de 200 metros que presentan daños estructurales. Para ello, se están colocando 415 bloques de hormigón de alta densidad, con un peso de 45 toneladas cada uno. Los 100 metros restantes del dique mantendrán su estructura original compuesta por bloques de piedra caliza.
Atracción de inversión y desarrollo económico
Estas obras suponen el paso previo necesario para la implantación de la industria de la acuicultura. Según ha informado el Ejecutivo, hasta ocho empresas han manifestado ya su interés en invertir en este espacio. Este uso cumple estrictamente con las cláusulas de traspaso de los terrenos del Estado a la CAPV, que restringen la actividad de la zona exclusivamente a este sector productivo.
La consejera Amaia Barredo ha destacado que este avance pone fin a un bloqueo de años, permitiendo preparar la central para atraer inversiones bajo criterios de rigor y seguridad. El proyecto armoniza la seguridad estructural con la adecuación ambiental exigida por el Ayuntamiento de Lemoiz, asegurando la viabilidad económica y la recuperación del entorno sin comprometer futuras actuaciones.






