Cientos de familias se congregaron el miércoles frente al Departamento de Educación para reclamar que se corrigiera lo que las ikastolas califican de decisión arbitraria. Al día siguiente, el departamento dio marcha atrás, aunque solo a medias: anuló el cierre de algunas aulas, pero dejó fuera a la red de ikastolas de Nafarroa.
La respuesta no tardó en llegar. Las ikastolas han emitido un comunicado en el que aseguran haber recibido la confirmación de su exclusión "con sorpresa, preocupación y dolor", y la interpretan como la prueba de que el trato desigual no ha sido accidental.
Una rectificación a medias que no convence
La red de ikastolas reclama ahora que el Departamento de Educación "lleve hasta el final" la rectificación iniciada y apruebe los conciertos educativos correspondientes. En su comunicado, exigen además que se garantice la igualdad entre todas las redes y que se deje de penalizar a las familias y comunidades que eligen la ikastola como modelo educativo.
"Quitar espacios al euskera no es el camino", señalan, en referencia a una red que, según defienden, articula en euskera a toda la comunidad navarra.
Movilizaciones hasta que cambie la actitud
Las ikastolas han anunciado que continuarán con las movilizaciones hasta que el departamento modifique su postura. Al mismo tiempo, han lanzado un llamamiento a la sociedad civil, a los euskaltzales y al conjunto de la comunidad educativa para que se sumen a la defensa del euskera y del modelo ikastola.
El comunicado concluye con el lema que ha vertebrado la protesta: Atzerapausorik ez. Ni un paso atrás.






