[VIDEO] El escudo original de Pamplona regresa a la Casa Consistorial por el Privilegio de la Unión

El escudo original de Pamplona, en forma de réplica policromada, regresa este miércoles a la Casa Consistorial, como parte de los actos de celebración del 60...

Navarra Sur

Catorce jóvenes representan este domingo en Tudela la obra "Imaginar algo distinto (o después de Antígona)"

La pieza, protagonizada por veintiocho intérpretes de Sevilla y Navarra, utiliza el teatro como herramienta de prevención del suicidio juvenil

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

  • Cartel Antígona Tudela

Un grupo de catorce jóvenes representará este domingo, 6 de septiembre, a las 19.00 horas, la obra de teatro "Imaginar algo distinto (o después de Antígona)" en el salón de actos del IES Benjamín de Tudela. La pieza, dirigida a un público a partir de 12 años, forma parte de un dispositivo de mediación cultural desarrollado por la Fundación Proponte, la Asociación Ponte de Sevilla y la cooperativa navarra Galkidea, tras más de veinte años de trabajo acompañando las problemáticas de los jóvenes.

La iniciativa, protagonizada por veintiocho jóvenes en total, une a dos comunidades artísticas de distintos territorios: intérpretes formados en Sevilla junto a la Fundación Proponte y jóvenes de la incubadora de Galkidea. En cada representación, catorce de ellos suben al escenario. Ambos grupos convivieron durante el mes de agosto en una residencia de creación en el Albergue de Guetadar, en Navarra, donde construyeron conjuntamente la pieza y unificaron el lenguaje físico y el entrenamiento corporal. Tras su estreno en Berriozar, la obra llega este domingo a Tudela. El año pasado, dentro de la misma iniciativa, se representó en la ciudad "Voces en Rebeldía", que tuvo una notable acogida.

La obra, según explican sus responsables, no narra de nuevo el mito de Sófocles, sino que lo atraviesa desde una pregunta central: cómo acompaña una generación a quienes sienten que ya no pueden sostener el peso de vivir. Frente a la figura tradicional de Antígona, la propuesta reivindica a Ismene, quien —pese a compartir el mismo sufrimiento familiar que su hermana— decide no aferrarse a él para no repetir el mismo patrón de destrucción. El proyecto sitúa esta reflexión en el contexto de la actual crisis de salud mental entre adolescentes y jóvenes, marcada por la ansiedad, la soledad, la polarización y la exigencia de perfección, y plantea la pregunta de cómo permanecer junto a quien sufre sin dejar de creer en otro futuro posible.


Sus impulsores subrayan que el proyecto no busca respuestas rápidas ni posiciones firmes, sino construir comunidades capaces de sostener la vida cuando los modelos heredados y las certezas dejan de ser suficientes. El teatro, señalan, no puede sustituir a la salud mental, pero sí puede abrir un espacio donde una comunidad vuelve a encontrarse para cuidar la vida.

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN