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Lisci asume la responsabilidad tras la derrota y promete “dormir en Tajonar” para revertir la crisis de Osasuna

El técnico rojillo se sincera tras el 1-3 ante la Real Sociedad y apela a la unidad del vestuario y a la afición: “Nos vamos a matar para que esto cambie"

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  • Lisci, en la rueda de prensa

El entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, compareció este domingo ante los medios tras la derrota por 1-3 frente a la Real Sociedad en un Sadar que volvió a despedir al equipo con inquietud. Visiblemente afectado, el técnico rojillo asumió la responsabilidad por la situación del equipo y lanzó un mensaje directo a la afición: “Empatizo mucho con ellos y, si hace falta, les pido disculpas. Les prometo que si ahora echo 20 horas al día, le voy a echar 24 y dormiré en Tajonar. Más no puedo hacer”.

Lisci aseguró que tanto él como la plantilla están viviendo “momentos muy duros” y que la preocupación es compartida: “En el vestuario están jodidos porque sienten los colores y sienten que la afición se merece más. El estado anímico del vestuario es el mismo que el mío: intranquilidad. No estamos haciendo las cosas tan mal como dice la dinámica o la clasificación, y eso genera malestar”.

El técnico destacó la unión interna del grupo, algo que, según confesó, hace todavía más dolorosa la racha negativa: “El vestuario es fantástico, está súper junto. Hoy había jugadores que querían hacer más por mí y por el cuerpo técnico. Eso es lo que más daño me hace. Trabajan, curran, vivimos en Tajonar… y la afición es fantástica. Por eso duele tanto que no esté funcionando”.

Sobre lo ocurrido en el terreno de juego, Lisci pidió analizar el partido “en frío”. A su juicio, Osasuna mereció un premio mayor en la primera mitad: “Teníamos que irnos 2-0 al descanso: tres ocasiones claras más el gol. La segunda parte la controlamos bien hasta que en una jugada de rebote nos meten el empate, y en estas dinámicas negativas te castigan con nada”. Tras el segundo tanto txuri-urdin, el equipo volvió a generar opciones para meterse en el choque con las entradas de Rubén y Aimar, pero un “gol de locos” y la expulsión posterior terminaron por romper el duelo.

Aun así, Lisci no escondió que el problema va más allá del partido: “Está claro que no podemos estar tranquilos. Hay que analizar el juego, pero también la racha y la clasificación. Hay que hacer más, yo el primero. Trabajar, levantarse y cambiar la dinámica como sea y lo antes posible”.

El técnico cerró su intervención con un mensaje contundente: “Es una obligación nuestra, y mía la primera, que esto cambie. Tiene que cambiar sí o sí”.

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