Luis Miguel Ramis compareció en rueda de prensa tras el triunfo de su equipo frente al Celta y destacó el valor añadido de una victoria lograda fuera de casa. “Esto ayuda, es lo que queremos todos. Nosotros jugamos y competimos para brindarle a nuestra afición noches como esta y en un campo tan importante contra un equipo que está jugando competición europea y que arrancó tan bien. Venir aquí y ganar este partido para nosotros es un refuerzo importante”, señaló el técnico.
El entrenador subrayó la dificultad de imponerse como visitante y el mensaje que este resultado envía tanto al vestuario como a la afición: “Estamos muy contentos de haberlo hecho, de saber que ganar fuera de casa es muy difícil y que somos capaces de hacerlo. Lo que espero, que lo dije siempre, es que la afición no nos va a fallar, nos siguen incondicionalmente, pero esto refuerza todo. A ellos, a nosotros y nos ayuda a todos a mirar hacia adelante con un poco más de tranquilidad”.
Ramis insistió en que el crecimiento del equipo pasa por atravesar este tipo de procesos, y agradeció el respaldo que percibe en casa, sin eludir la responsabilidad que conlleva la exposición pública: “Es un proceso que el equipo tiene que sufrir para seguir creciendo. Yo estoy encantado de cómo El Sadar se comporta con los jugadores y de cómo empuja y apoya. Y si en algún momento no lo hacemos bien y tenemos crítica, tendremos que aceptarla porque somos profesionales. Pero nos sentimos arropados y con mucho calor cuando jugamos en casa”.
Los tres puntos, “muy importantes” más allá del resultado
El técnico explicó que la victoria tenía un valor que trascendía lo estrictamente numérico. “Los tres puntos son muy importantes en cualquier circunstancia y, si cabe, más ahora porque nos da tranquilidad. Lo que más confianza y tranquilidad dan son los resultados y por eso numéricamente es importante”, apuntó.
Sin embargo, Ramis quiso poner el acento en un objetivo colectivo que había planteado previamente al grupo: demostrar competitividad lejos de casa. “Yo he hablado con el grupo y era muy importante también, más allá del resultado, que queríamos que nos acompañara, era tener la sensación de que nosotros fuera de casa también podemos competir con poderío y que podemos mirarle a la cara a todos los rivales”, explicó.
El entrenador reconoció que el peso de la temporada pasada había condicionado al equipo y celebró haber roto esa dinámica: “La tendencia de ese estrés de la competición de la temporada pasada nos hacía estar algo más encogidos. Lo dije la semana pasada y nos pasó. Eso teníamos que soltárnoslo ya y qué mejor que fuera de casa”. Y añadió: “Ya dije que no debemos perder ninguna oportunidad y bueno, es verdad que el partido con la expulsión se nos ha puesto un poquito mejor de cara a ser un poquito más atrevidos, a tener esa mirada hacia delante, a dominar un poco más, a sentirnos más fuertes y por suerte ha venido acompañado del resultado. Hemos trabajado bien el partido y sinceramente creo que lo hemos merecido ganar”.
La expulsión y la gestión del tramo final
Preguntado por la incidencia de la expulsión rival en el desarrollo del partido, Ramis reconoció que este factor alteró el guion del encuentro, aunque destacó la respuesta de su equipo ante el previsible empuje final del Celta: “Con la expulsión cambian muchas cosas, claro. No sé cómo habría derivado el partido. Obviamente, habría estado mucho más competido y mucho más igualado. Sabíamos que con uno menos ellos iban a tener unos últimos minutos de mucho arreón, porque al final, golpeos largos, te meten en área, cuerpeas, una segunda jugada, situaciones de estrategia, córners en donde todo se iguala, esto sabíamos que iba a pasar. El equipo lo ha combatido y contrarrestado muy bien”.
El técnico repasó también los momentos clave del choque, con el gol de Kike y la posterior acción del penalti como puntos de inflexión: “Nos ha dado ventaja, obviamente. Creo que nos hemos metido rápido en el partido porque el gol de Kike ha venido bastante rápido y luego ha venido la acción del penalti que nos genera mucha más tranquilidad. Creo que esos minutos en los que hemos empatado y nos hemos puesto adelante los hemos gestionado muy bien en posesión de balón, no le hemos dado muchas opciones, sabiendo que los últimos minutos nos iban a apretar”.
Ramis cerró su comparecencia satisfecho con la actitud mostrada por el equipo en los compases finales: “Estoy muy contento porque el partido es de mucha personalidad, de mucha madurez”.






