El Castillo de Gorraiz Valle de Egüés no pudo culminar la remontada en Jaén y cayó por un ajustado 93-90 ante el Jaén Paraíso Interior en un partido de alta intensidad. Los navarros, dirigidos por César Rupérez, afrontaron los instantes finales con opciones de victoria, llegando incluso a empatar el marcador a falta de 40 segundos, pero el desenlace resultó ser cruel para sus intereses.
El encuentro, que comenzó con un ligero retraso, se caracterizó por la igualdad desde el salto inicial. El primer cuarto terminó 19-17, con numerosas faltas señaladas al equipo visitante. Sin embargo, el Castillo de Gorraiz Valle de Egüés mejoró notablemente en el segundo periodo. Un triple de Potier dio la primera ventaja a los navarros (19-22), permitiéndoles llegar al descanso un punto arriba (40-41) tras un intercambio constante de canastas.
Tras el paso por vestuarios, los locales tomaron momentáneamente la delantera, pero los de Rupérez reaccionaron con un parcial de 0-8 (43-49). Pese a este esfuerzo, el Jaén Paraíso Interior logró neutralizar la diferencia y cerrar el tercer cuarto con una ligera ventaja (68-64).
Los últimos diez minutos fueron un derroche de coraje por parte del equipo navarro, que volvió a remontar hasta el 75-77. A pesar de la eliminación de Lacunza y, posteriormente, de Potier, el Castillo de Gorraiz Valle de Egüés aprovechó los errores del rival desde la línea de tiros libres para mantener la tensión. A falta de dos minutos, la ventaja era para los visitantes (78-81). No obstante, los jienenses lograron un parcial que puso el 86-81. Lejos de rendirse, Knotek y Rubiera lograron el empate a 88. Un triple de Faial al límite de la posesión decantó el partido, sentenciado desde la línea de castigo por Casas para el 93-90 final, pese al último intento de Rubiera. El equipo navarro sigue demostrando su lucha y entrega a pesar de este duro revés.



